Hoy elevó mi corazón al cielo y te doy las gracias señor, por haberme regalado la vida, por cuidarme cada día con tu amor infinito, y por bendecirme con una familia que me guía y me ama. Gracias por acompañarme en cada paso, por las sonrisas, los retos, las alegrías y los sueños, que me han traído hasta este momento tan especial.